Qué se dirige
La dirección empieza antes de diseñar una pieza. Una factura, una fotografía, una pantalla, un uniforme, una recepción o una web ya están diciendo algo de la empresa.
El trabajo consiste en decidir qué debe seguir, qué tiene que cambiar y qué relación deben tener entre sí las piezas que ven clientes, equipo y proveedores.
Cuándo empieza a hacer falta
La empresa ha cambiado y todavía se presenta como antes.
La web, los documentos o las fotografías siguen enseñando otra etapa.
La empresa parece más pequeña de lo que es.
El nivel del trabajo está por encima de la impresión que dejan sus piezas.
Cada pieza se decide por separado.
Web, documentos, señalética y presentaciones empiezan a parecer de empresas distintas.
Cada departamento resuelve como puede.
Las decisiones terminan repartidas entre personas y proveedores que no comparten las mismas instrucciones.
Las mismas dudas vuelven cada mes.
El equipo pierde tiempo decidiendo otra vez lo que ya debería estar fijado.
Cómo empieza
Primero se mira lo que existe. Después se decide qué se queda quieto y qué merece cambiar. El orden importa: tocarlo todo a la vez suele esconder el problema en lugar de aclararlo.
